Solidaridad, cooperación, ayuda, campaña solidaria

Jóvenes Hospitalarios comparten la Nochevieja con personas sin hogar en Madrid

La mayoría de las personas vive la Navidad rodeada de familia o amigos. Sin embargo, un grupo de jóvenes ha decidido hacerlo de una forma diferente: compartiendo esos días en un centro de acogida para personas en situación de sinhogarismo situado en Sanchinarro, al norte de Madrid.

Se trata de un colectivo especialmente vulnerable, cuya realidad se agrava durante estas fechas. Muchos de sus miembros han perdido el contacto con su entorno más cercano y arrastran situaciones personales y de salud que dificultan enormemente su reincorporación al mercado laboral, desembocando en una exclusión social profunda y prolongada.

Romper la invisibilidad

Una de las heridas más persistentes de estas personas es la sensación de ser evitadas, ignoradas, borradas del día a día de la ciudad. Precisamente contra esa invisibilidad han querido luchar estos jóvenes, que concluyen ahora seis días de convivencia en el centro. Lejos de los prejuicios iniciales, la experiencia ha sido reveladora.

“Tenemos muchos estigmas como sociedad, pero al final son personas completamente normales”, comenta Irene. “No te imaginas lo accesibles que son: el trato, un abrazo espontáneo, que recuerden tu nombre…”, añade Darío. Para Patricia, todo se resume en una idea sencilla: “lo hacen todo muy fácil”. Tres miradas distintas —desde Málaga, Madrid y Guadalajara— con una conclusión común.

Nada de esto sucede por casualidad. La convivencia ha permitido conocer de cerca el trabajo constante de los profesionales del centro, que ofrece alojamiento estable y manutención a hombres de entre 40 y 65 años, la mayoría con historias marcadas por la pérdida del empleo, la ruptura familiar o largos periodos de vida en la calle. El objetivo: una atención integral que mejore su calidad de vida y facilite procesos reales de recuperación personal.

Cuando el compromiso transforma

Durante estos días, los jóvenes han colaborado en tareas clave del centro, especialmente necesarias en periodo vacacional: apoyo en el comedor, organización de donaciones alimentarias y, sobre todo, la dinamización de la vida cotidiana con juegos, actividades y encuentros que han llenado de energía el ambiente. El broche final fue una celebración de Nochevieja tan animada que rivalizaría con muchas reuniones familiares.

Pero más allá de lo práctico, todos coinciden en que la experiencia ha sido profundamente transformadora. “No sabía que iba a aprender tanto. Todo lo que te llevas de las personas que viven aquí es increíble”, reconoce Enrique. Los espacios de conversación compartida han girado en torno al cierre del año, a lo esencial y a aquello que conviene dejar atrás. “Te llena el corazón y te da fuerza para empezar de nuevo”, resume Sara.

Una vivencia que, para muchos, se convierte en un punto de inflexión personal. Una brújula. Un recordatorio de que el compromiso social, cuando es auténtico, transforma tanto a quien recibe como a quien se implica.

Más información

Este programa juvenil impulsa experiencias de voluntariado social combinadas con convivencia y reflexión, dirigidas tanto a grupos como a jóvenes a título individual. Su objetivo es acercar realidades sociales complejas desde el encuentro directo y el compromiso activo. Para más información sobre próximas experiencias y colaboraciones, puede consultarse su página web o contactar directamente con la organización (joveneshospitalarios@sjd.es).