Vermut Piripi desembarca en Heron Diversia y reivindica la barra castiza
El centro comercial y de ocio Heron Diversia, en la Avenida de Bruselas (Alcobendas), suma desde este viernes 16 de enero un nuevo nombre propio a su propuesta gastronómica: Vermut Piripi. La vermutería madrileña aterriza en un enclave tan competitivo como vibrante, rodeada de grandes cadenas y marcas reconocidas, pero con una promesa clara: devolver a la barra su protagonismo, con producto bien tratado y espíritu castizo.
Con un ideario que huye de artificios, Piripi se presenta como vermutería clásica: cocina de elaboración sencilla, materia prima de calidad, guisos de cuchara y un local moderno y elegante que invita a quedarse. Hasta ahora, la firma contaba con un único establecimiento en Majadahonda (Calle Morera, 42); su llegada a Diversia marca un paso decisivo en su expansión.
Desde el propio centro comercial destacan la amplitud de su oferta: más de 20 restaurantes y cafeterías para todos los gustos y presupuestos, desde cocina internacional hasta propuestas españolas, sin olvidar el café de Starbucks o Rodilla. En ese ecosistema, Piripi encuentra su espacio con una propuesta reconocible y honesta.
La barra castiza llega a Diversia
La apertura en Alcobendas apuesta por cinco pilares que definen la casa: producto gourmet, cocina tradicional, herencia madrileña, elegancia y el concepto de vermutería clásica. Un detalle práctico: no se admiten reservas por contestador; se atiende por orden de llegada, con lista de espera y rotación constante de mesas.
Para celebrar la inauguración, el centro comercial anunciaba en Instagram una invitación a partir de las 21:00 h: ambiente, sabores de siempre y un vermut bien frío como carta de presentación. El mensaje conecta con el lema de la casa: la fusión entre elegancia y autenticidad de una taberna típicamente madrileña.
Las reacciones no se han hecho esperar. Comentarios como “qué ganas de ir” o “fantástico” acompañan a las reseñas que ya avalan su local de Majadahonda, donde los clientes subrayan la relación calidad-precio, el ambiente y la atención.
La propuesta gastronómica se mueve en terrenos conocidos —y queridos— con precios que rara vez superan los 14 euros. Ensaladilla rusa (10 €), bravas de la casa (9 €), torreznos de Soria (12 €) o croquetas de jamón (9,50 €) conviven con bocadillos emblemáticos como el de calamares al estilo Plaza Mayor (7,50 €) o el mollete de pringá casera (12 €).
Competencia de altura, personalidad propia
El reto no es menor. Piripi compartirá pasillo y público con nombres como Urban Poke Bar, Massart, VIPS, Sumo, Udon o Tagliatella. Sin embargo, precisamente por ofrecer algo distinto a lo ya existente —barra, cuchara y vermut—, Vermut Piripi juega con una ventaja competitiva clara para consolidarse en uno de los centros de ocio más dinámicos del norte de Madrid.
Una apertura que suma tradición y contemporaneidad, y que promete convertirse en nuevo punto de encuentro para el aperitivo —y algo más— en Heron Diversia.

